jueves, 3 de septiembre de 2026

¿PODEMOS HABLAR DE...?

¿Por qué septiembre es amarillo?

Quizás antes de hablar de todo lo que significa este mes, vale la pena preguntarse algo bastante sencillo: ¿por qué septiembre? ¿Y por qué amarillo?

La historia comienza en Estados Unidos, a mediados de los años noventa, con un adolescente llamado Mike Emme. Mike tenía 17 años y era conocido por quienes lo rodeaban como un chico alegre, cariñoso y muy habilidoso para arreglar cosas. Una de sus grandes pasiones eran los autos, junto con su familia había restaurado un Ford Mustang de 1968, un proyecto en el que había trabajado durante bastante tiempo. Cuando terminaron de restaurarlo, Mike decidió pintarlo de amarillo.

El auto terminó siendo tan característico que sus amigos comenzaron a asociarlo directamente con ese color, era simplemente "el Mustang amarillo de Mike".

Pero en septiembre de 1994, Mike murió por suicidio.

Su familia y sus amigos quedaron completamente devastados y, como suele suceder cuando perdemos a alguien, aparecieron también preguntas que ya no podían ser respondidas, entre ellas, una especialmente dolorosa: ¿cómo no nos dimos cuenta de que necesitaba ayuda?

Poco después de su muerte, durante el funeral, sus familiares y amigos decidieron hacer algo que terminaría teniendo consecuencias mucho más grandes de lo que podían imaginar. Prepararon cientos de pequeñas tarjetas con un mensaje que animaba a las personas que estuvieran atravesando una crisis a buscar ayuda, junto a ellas colocaron cintas amarillas, inspiradas en aquel Mustang que tanto había representado a Mike.

La idea era sencilla.

Si alguien encontraba una de esas tarjetas, podía entender que pedir ayuda no era algo de lo que tuviera que avergonzarse, y si alguien necesitaba hablar, podía acercarse. Lo que comenzó como un gesto de un grupo de personas que acababan de perder a alguien querido empezó a expandirse, las cintas amarillas comenzaron a aparecer en otras comunidades y muchas personas comenzaron a utilizarlas como una forma de expresar apoyo y generar conversaciones sobre la prevención del suicidio.

Con el tiempo nació Yellow Ribbon, una iniciativa que continuó desarrollando programas de prevención y concientización, el símbolo amarillo comenzó a adquirir un significado que iba mucho más allá de un automóvil.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

ESTUDIAR SIN MIEDO

Ayer, 1.º de septiembre, pasó algo en la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, en Uruguay, que probablemente muchas personas todavía estén intentando procesar. Una estudiante de 19 años fue atacada por un compañero de su misma edad dentro del edificio anexo de la Facultad de Medicina, en la tarde, poco después de terminar una clase, la joven tuvo que ser trasladada a un centro asistencial y, según informó el decano de la Facultad, se encuentra fuera de peligro. El estudiante fue detenido por la Policía.

El caso está siendo investigado por la Fiscalía y la Policía bajo la hipótesis de una tentativa de femicidio, las autoridades señalaron que, hasta el momento, no existía un vínculo entre ambos más allá de ser compañeros de Facultad.

Después de lo ocurrido, el edificio fue desalojado y las clases fueron suspendidas. Hoy, la Asociación de Estudiantes de Medicina convocó a un paro de 24 horas y a una movilización frente a la Facultad, planteando que lo ocurrido no puede entenderse simplemente como un hecho aislado, sino también como una situación que obliga a discutir la violencia de género y las condiciones de seguridad dentro de los espacios educativos.

Y creo que es importante detenernos un segundo acá.

Porque podría escribir sobre lo ocurrido como una noticia más, podría contar qué pasó, dónde pasó, quién fue detenido y qué está investigando la Justicia.

Pero no quiero que esta entrada sea solamente eso.

Porque yo no me enteré de esto cuando apareció en las noticias.

Me enteré antes.

Horas antes de que los medios empezaran a publicar lo que había pasado, la información ya circulaba entre estudiantes por grupos de WhatsApp. Primero fueron mensajes, después audios de personas que habían estado ahí, imágenes, el nombre del agresor, fotografías de su rostro, fotos del lugar donde había ocurrido todo.

La noticia oficial todavía no existía, pero para nosotros ya estaba pasando.

Y hay algo bastante extraño en enterarte de una situación así de esa manera, porque no recibís una noticia ordenada, escrita por un periodista, con una explicación de lo ocurrido y todos los datos puestos en contexto. Recibís fragmentos, un audio,una foto, un mensaje que dice que pasó algo grave, otro que intenta explicar qué ocurrió, alguien preguntando si alguien conoce a la persona involucrada, otro diciendo que por favor no compartan determinada imagen y, de repente, una situación que todavía está ocurriendo empieza a convertirse en información que pasa de teléfono en teléfono.

Creo que eso fue una de las cosas que más me impresionó.

La sensación de estar viendo cómo una noticia nacía delante nuestro, antes de que se transformara en noticia, y también la sensación de no saber exactamente qué hacer con toda esa información, porque cuando algo así sucede dentro de una comunidad universitaria, no somos espectadores completamente ajenos, son nuestros espacios, son nuestras facultades, son nuestros compañeros, podríamos conocer a alguna de las personas involucradas o cruzarnos con ellas todos los días sin siquiera saberlo.

Ella es una estudiante.

lunes, 31 de agosto de 2026

MAIN CHARACTER MOMENT

Ayer me sentí muy como los hombres de las películas románticas cuando les dicen que el amor de su vida se va a ir lejos y no lo van a volver a ver nunca más, y entonces salen corriendo detrás de ella, intentando llegar antes de que se vaya.

Solo que, en mi caso, no había una estación de tren, ni una despedida bajo la lluvia, ni música dramática de fondo, había una terminal de buses y yo intentando no perder el mío.

Al mediodía, mi amiga me escribió para decirme que estaba terminando de juntar sus cosas porque tenía que irse a su casa, su gato estaba enfermo y quería volver cuanto antes. Y yo, que vivo a casi una hora de la terminal y que además tengo que lidiar con los gloriosos horarios de fin de semana del transporte, hice lo único que se me ocurrió: arreglarme a toda velocidad y salir corriendo a la parada del bus con la esperanza de llegar a la terminal antes que ella, o al menos antes de que se fuera.

Creo que nunca me había preparado tan rápido para salir de casa.

En mi cabeza, claramente, era una de esas escenas donde el protagonista corre desesperado mientras piensa “no puede irse todavía”. La realidad era bastante menos cinematográfica: yo mirando la hora cada treinta segundos, calculando conexiones y preguntándome si el próximo bus realmente iba a aparecer.

Pero la intención estaba.

Y supongo que eso es lo gracioso del asunto, no estaba corriendo detrás del amor de mi vida, estaba corriendo detrás de mi amiga porque quería verla aunque fueran unos minutos antes de que se fuera. 

Después de correr hasta la parada, milagrosamente no tuve que esperar demasiado para que pasara un bus que me llevaba directo a la terminal, el único pequeño detalle era que era el que hacía el recorrido más largo. Mi amiga se iba a las 14:00 y yo, mientras estaba arriba del bus, prácticamente le estaba rogando por mensajes que me esperara, que ya iba a llegar, que por favor no se fuera todavía. Yo estaba completamente convencida de que iba a lograrlo, aunque matemáticamente no tenía demasiado sentido.

Finalmente, bajé del ómnibus a las 13:45.

Y ahí empezó la verdadera escena de película.

domingo, 30 de agosto de 2026

¿PODEMOS HABLAR DE...?

¿Podemos hablar de Frank Langdon?

Hay algo particularmente incómodo en los personajes que funcionan demasiado bien. Porque cuando pensamos en una persona con una adicción, muchas veces esperamos encontrar el desastre evidente: alguien que perdió su trabajo, sus relaciones, que ya no puede mantener una rutina. Pero ¿qué pasa cuando la persona sigue llegando a trabajar a tiempo, sigue siendo buena en lo que hace y sigue siendo capaz de salvarle la vida a alguien mientras, en privado, depende de algo que sabe que no debería necesitar?

Frank Langdon es, probablemente, una de las representaciones de un adicto funcional que más me han convencido en muchísimo tiempo, y creo que gran parte de lo bien construido que está el personaje tiene que ver precisamente con que The Pitt nunca necesitó convertir su adicción en su única característica. Frank seguía siendo Frank. Seguía siendo médico, seguía teniendo personalidad, seguía siendo bueno en lo que hacía y, sobre todo, seguía funcionando.

Y creo que por eso mismo le costó tanto darse cuenta de que existía un problema.

Porque, desde afuera, ¿qué había realmente para sospechar?

Frank estaba lleno de energía, era inquieto, hiperactivo, estaba constantemente haciendo cosas, atendía a sus pacientes, cumplía con lo que tenía que hacer y muchas veces incluso iba más allá de lo que se esperaba de él, no era alguien que llegara al hospital incapaz de trabajar o que estuviera evidentemente fuera de sí, al contrario: rendía. Y cuando alguien rinde, cuando alguien hace su trabajo bien, cuando incluso parece hacerlo mejor que los demás, es muy fácil asumir que está bien. Ese es quizás uno de los aspectos que más me gustan de cómo está planteado Frank, la serie no nos está mostrando a alguien cuya adicción es inmediatamente reconocible, no hay una señal enorme que nos diga “aquí está el problema”. Hay pequeñas cosas que, vistas de manera aislada, no significan demasiado: Una energía que parece simplemente parte de su personalidad, una inquietud que puede confundirse con entusiasmo, una conducta que, en otro contexto, probablemente describiremos simplemente como “Frank siendo Frank”.

sábado, 29 de agosto de 2026

¿LO MANTENEMOS CASUAL?

Creo que probablemente es la frase que más escuché a lo largo de la semana. De parte de mi hermana, en conversaciones con amigas, en canciones e incluso en la serie que estoy viendo actualmente, y lo único en lo que puedo pensar es que no la entiendo para nada, no la entiendo y, por consecuencia, no la comparto.

“Lo mantenemos casual.”

¿Pero qué significa eso exactamente?

Entiendo perfectamente lo que significa la palabra casual. Sé que, en teoría, habla de algo relajado, sin demasiadas complicaciones, sin expectativas y sin necesidad de darle demasiada importancia a las cosas.

Pero ¿Cómo algo como una relación se mantiene casual? ¿No se supone que el objetivo de una relación es que te importe la otra persona? ¿Cómo llegas al punto de estar con una persona y decidir que lo mejor es que sea “algo casual”? ¿Qué significa exactamente eso? ¿Qué no te importa? ¿Qué no quieres que te importe? ¿O que sí te importa, pero estás intentando que no importe demasiado?

Porque creo que ahí está mi problema con esta frase.

No entiendo cómo puedes compartir tu tiempo con alguien, conocerlo, hablar con esa persona, reírte con ella, contarle cosas sobre tu vida y, al mismo tiempo, establecer una especie de límite invisible que diga: hasta aquí me importa.

Y quizás eso es lo que menos entiendo de todo.

¿Cómo llegas al punto de estar en algo con una persona que no te importa y solo le pones la etiqueta de algo casual?

¿PODEMOS HABLAR DE...?

¿Por qué septiembre es amarillo? Quizás antes de hablar de todo lo que significa este mes, vale la pena preguntarse algo bastante sencillo: ...